La leche subió. El transporte, encareció. El tomate anduvo por las nubes. La ropa, ni hablar. Ejemplos sobran. Era obvio que el fútbol no iba a quedar exento a la inflación que hay en Argentina. A partir del fin de semana, la entrada general a un partido de Primera A costará 24 pesos, diez más que el año pasado. Y el resto de las categorías de Ascenso han aumentado también, entre 40% y 66%.
¿Está bien el aumento? Si se considera que es una de las Ligas más importantes del mundo, de donde
salen varios de los cracks que brillan en Europa, donde los últimos campeonatos le han dado esperanza no sólo a las superpotencias Boca y River de salir campeón, donde se pelea hasta la última fecha para ganar el título o irse al descenso, no parece descabellado subir el costo de la entrada 10 pesos más por fin de semana (dejando de lado las plateas). Pero si se leen las declaraciones de José Luis Meiszner, Secretario General de la Asociación del Fútbol Argentino, quien asegura que “hace unos dos años se pasó de 10 pesos a 14 porque se aumentó el costo de los operativos de seguridad y para los clubes no quedó más dinero", uno empieza a dudar de la utilidad del aumento. Ahora se busca que los clubes tengan una mayor rentabilidad en las boleterias porque perdieron dinero para pagar mayores costos en los operativos de seguridad en los estadios. Pero justamente en los últimos dos años no hubo un descenso de la violencia e inseguridad en el fútbol…
La relación entre dirigentes, barrabravas, jugadores, ha salido a la luz en varios casos en este último tiempo. Este aumento dispara otra inquietud. Para ver el fútbol codificado por TV hay que pagar 25 pesos más al abono del servicio de cable. Con el mismo dinero con el que se paga una entrada general para un partido uno puede ver sentado cómodamente en el living de su c
asa seis de los diez partidos de la fecha. Uno se ahorra horas de viaje, colas incómodas para sacar la entrada, un cacheo policial que no se efectúa con los violentos por los cuales uno está pagando una entrada más cara, incomodidad en la tribuna, insuficiencias en l
os baños, la demora de volver a casa. A los hinchas genuinos cada vez se les complica más ir a la cancha. Pero también, se gana en tranquilidad, en comodidad, en tiempo. Y si se piensa con el bolsillo, ahorra. Un partido por semana son 96 pesos al mes, sin contar traslados, comidas, etc. Ni hablar de ir con hijos, padres o parejas. Hay que multiplicar los gastos. Pero se pierde pasión. Se olvida el cosquilleo durante la semana pensando en el partido. Desaparece la sensación de compartir con unos, cientos o miles de desconocidos el grito de gol en la tribuna. Los hinchas de tribuna se van transformando lentamente en hinchas de living. Y cada vez hay más hinchas en las tribunas que van a la cancha para ser vistos en el living. Esto no quiere decir que las canchas no se sigan llenando. Pero sí, que cada vez es más show, menos deporte. Los violentos entran gratis y los que quieren ir a ver fútbol, pagan cada vez más. Mejor me voy al campito frente al Garrahan a jugar a la pelota con los muchachos del barrio. Ahí me divierto a pleno. Hasta la próxima.
¿Está bien el aumento? Si se considera que es una de las Ligas más importantes del mundo, de donde
salen varios de los cracks que brillan en Europa, donde los últimos campeonatos le han dado esperanza no sólo a las superpotencias Boca y River de salir campeón, donde se pelea hasta la última fecha para ganar el título o irse al descenso, no parece descabellado subir el costo de la entrada 10 pesos más por fin de semana (dejando de lado las plateas). Pero si se leen las declaraciones de José Luis Meiszner, Secretario General de la Asociación del Fútbol Argentino, quien asegura que “hace unos dos años se pasó de 10 pesos a 14 porque se aumentó el costo de los operativos de seguridad y para los clubes no quedó más dinero", uno empieza a dudar de la utilidad del aumento. Ahora se busca que los clubes tengan una mayor rentabilidad en las boleterias porque perdieron dinero para pagar mayores costos en los operativos de seguridad en los estadios. Pero justamente en los últimos dos años no hubo un descenso de la violencia e inseguridad en el fútbol…La relación entre dirigentes, barrabravas, jugadores, ha salido a la luz en varios casos en este último tiempo. Este aumento dispara otra inquietud. Para ver el fútbol codificado por TV hay que pagar 25 pesos más al abono del servicio de cable. Con el mismo dinero con el que se paga una entrada general para un partido uno puede ver sentado cómodamente en el living de su c
asa seis de los diez partidos de la fecha. Uno se ahorra horas de viaje, colas incómodas para sacar la entrada, un cacheo policial que no se efectúa con los violentos por los cuales uno está pagando una entrada más cara, incomodidad en la tribuna, insuficiencias en l
os baños, la demora de volver a casa. A los hinchas genuinos cada vez se les complica más ir a la cancha. Pero también, se gana en tranquilidad, en comodidad, en tiempo. Y si se piensa con el bolsillo, ahorra. Un partido por semana son 96 pesos al mes, sin contar traslados, comidas, etc. Ni hablar de ir con hijos, padres o parejas. Hay que multiplicar los gastos. Pero se pierde pasión. Se olvida el cosquilleo durante la semana pensando en el partido. Desaparece la sensación de compartir con unos, cientos o miles de desconocidos el grito de gol en la tribuna. Los hinchas de tribuna se van transformando lentamente en hinchas de living. Y cada vez hay más hinchas en las tribunas que van a la cancha para ser vistos en el living. Esto no quiere decir que las canchas no se sigan llenando. Pero sí, que cada vez es más show, menos deporte. Los violentos entran gratis y los que quieren ir a ver fútbol, pagan cada vez más. Mejor me voy al campito frente al Garrahan a jugar a la pelota con los muchachos del barrio. Ahí me divierto a pleno. Hasta la próxima.
3 comentarios:
Muchas veces uno concurre a un estadio de futbol creyendo que el espectaculo es único, cierto es esto, pero si uno se detiene un segundo en el tiempo y observa con detenimiento todo lo que rodea a este hermoso deporte descubre que sigue siendo lo mismo de años atrás. Los vividores de siempre que se dedican a la reventa de entradas y los dirigentes que viven de eso; continuan las largas colas para sacar una general que no solo cuesta $24 (veinticuatro pesos!)sino que hasta treinta pesos como en el caso de Racing que por un tema de acuerdo con su gerenciamiento absurdo dispuso un adicional para salvar al club?!, y ni hablar de los hinchas de San Martin(SJ) que pagan hasta $50 por ver a su equipo en la máxima categoría.
Lo mas decadente de todo esto es que aquellos remanentes de entradas que antes se agotaban en treinta minutos como damas, menores y jubilados ahoran sobran y hasta siguen a la venta hasta veinte minutos después de iniciado el partido.
Domingo tras domingo el hincha de living sigue creciendo y creyendo que lo mejor que le puede pasar es pagarse un decodificador y abonarse no solo los partidos sino tambien una alternativa para adultos que en todo caso es mucho mas atrayente que comerse un 0a0, o a un tipo que vive de eso y no sabe pegarle con las dos piernas a la pelota. Por eso no sería extraño que en poco tiempo en vez de aguantar los trapos, se termine aguantando el remoto.
hola juan te re felicito por esta iniciativa, me encanta la idea.
Sobre el post es lamentable, la situacion del futbol argentino, se cobra la entrada a precios de europa para sufrir toda clase de tormento en la cancha, yo creo que a "DON CORLEONE" le sirve para seguir agrandando sus bolsillos con los regalitos que recibe del buitre AVILA.
espero que escribas sobre todos los deportes y no te detengas solo a hablar de futbol!!!
si queres te ayudo con un temita:
BACS comenzo la pretemporada ajajjaja
Felicitaciones por la página.
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